"Soy el perro verde"

domingo, 11 de diciembre de 2011



Me he enamorado de la forma en la que te dejas dormir, besando mis labios, y que abraces mi cuerpo al amanecer cuando yo, ya llevaba dieciséis minutos esperando a que lo hicieras, a que abrieras los ojos y amanecieras conmigo, y susurrando "Buenos bonitos días", compartiéramos el primer cigarrito de la mañana.
Y que recuerdes que la luna llena de anoche en cualquier parte del mundo era más pequeña que nuestros pulgares, pero no más que tu sonrisa y la mía.

Feliz Once

domingo, 20 de noviembre de 2011

Háblame, de todo, hasta de lo que no conozcas. Porque puedo vivir de esas palabras.

martes, 27 de septiembre de 2011

Me da igual si sí o si no, yo controlo la partida, pero con tus ojos no, en ellos dejé la vida y si los pierdo de vista, ¿dónde vivo yo? si dejé mi habitación en tus pupilas...
No sé que es eso que haces, que le haces a mi músculo corazón
Pero nunca dejes de hacerlo.

viernes, 1 de julio de 2011

jueves, 30 de junio de 2011


El amor barato de "te quiero mucho perrito, pero de pan poquito" os lo podeis meter todos por donde los dias tristes, las ganas a medias y los documentales de la dos. Que yo, me voy a Malta

martes, 21 de junio de 2011

Y pienso, y piensan, y hablo para no escuchar, para no pensar, y me miro con luz mojada y fría, y respirais y me respiran y lloro joder y lloro y uso el verbo miedo en todos sus modos, y llega el día y me repito que todo saldrá bien, humo color plata que me consume, me consumo de sólo pensar

miércoles, 15 de junio de 2011


Tengo unas ganas locas de que acabe ya la semana, y olvidarme si lo apunté todo bien o lo apunté mal

lunes, 6 de junio de 2011

Me muero de ganas de perderme en mi interior, toparme con yo que se quién, y que me enseñes a dejar de contar años y a romper relojes, y me quemes todos los números que guarde en mi bolsillo izquierdo.

martes, 17 de mayo de 2011

Mi prosa y mi voz descansan sobre madera, a la espera de sentir el impulso de hablar hasta sentir que las palabras no digan nada y nos atrevamos a sentir la vergüenza de ser felíz.

jueves, 28 de abril de 2011

Mentiría si te dijese que tengo todas mis cerillas blancas reservadas para ti. En realidad ya sólo queda una y no, no es para ti.
Dos días y curada (de ti y de todo)

martes, 26 de abril de 2011


Me voy a un sitio donde Santi Blames, el frío, las botellas de vozka y la buena compañía seguro que consiguen que me olvide que ya no estás aquí.
Porque "te odío" es la forma más desesperada de decirle a alguien que le quieres.

martes, 19 de abril de 2011


Somos la clara prueba de que los incendios sin control, son momentos bonitos con finales felices. Te espero en casa, prepararé una sofrito, ensalada y postre... de postre un incendio.

lunes, 11 de abril de 2011


Me agarro a la metáfora como el ritmo a la melodía, y firmo todas las noches, que si alguna vez encontrase palabra más bonita que nuestro once, quemaría todas aquellas overturas de ópera, y sólo dejaría nuestra Tannhauser y así poder decirte que la overture de Wagner y tú os habeis convertido en mi canción preferida

Felízonce.

lunes, 4 de abril de 2011

Hoy es de esos de días, que con un prosa bonita sujetos a suelos blanditos, vengas, desordenes mi mesita de noche y comencemos el caos que de comienzo a mi primavera compartida, yo contigo y tu camisa con mi pantalón.

martes, 29 de marzo de 2011

Siempre has sido de las pocas mujeres que me arañan el corazón
Madre, algún día lo entenderás

domingo, 27 de marzo de 2011


Mi amiga Sandra sonríe con todo el cuerpo. No sé si te has dado cuenta, pero sonríes desde los ojos hasta el corazón. De ahí la calidez de tus sonrisas.

sábado, 26 de marzo de 2011



No me llameis, no penseis que soy aquella que camina de tu lado, que hace que gana, que mira bonito y te da el alma, yo también tengo un corazón, masturbado en camas frías y en noches oscuras, mas rojo que nunca, y arañado con alambres de gente y de personas
No puedo ser siempre la que va más allá, si doy más pasos desapareceré.

viernes, 25 de marzo de 2011


Con un corazón abierto, el alma cocida en millones de mentiras, vi como magullaron los ladrillos y el hormigón de mi muro y firmaron con sal y agua fría en el cielo de sus cimientos. El muro que me separaba de todo resquicio de humanidad, y que crece con el flujo de la herida hasta encontrar la niebla que emana el miedo de aquel cajón donde guardo la felicidad.
Y aguardo un día más, esperando a que mi reloj de lagrimas, me diga que ya cambió mi mundo, y que el no consiguió cambiarme a mi...