"Soy el perro verde"

jueves, 30 de enero de 2014

Que puta pasada, eso de tener que abalanzarse a las barandillas, de ver que podría pasarme la noche entera mirándote mirarme temblar, y dejándote temblar en la mirada. Luchando por un poco de equilibrio, ocultar las ganas, ser hielo. Que la noche del veinticinco por sueño concebido quedó, que como un espectro de noche, visualicé tu calor, te busqué en el silencio del alcohol. Te miré bailar sin romper tu ritmo, llevando el mio hacia tu sitio, sólo mirarte, hasta agotarme de luz amanecida, hasta calentar la noche acabada, y salir huyendo una vez más y jugar a ser llama apagada que (a)prendió en un lucha de miradas.Y no dejo de repetirme que imaginarte en una convicción de deseos es mi mayor castigo, huí por infeliz, por miedo a que mi singularidad no fuera capaz de entender la tuya, que me enamoré de tus locas ideas, y que me moriría por contarte todas las que hago y estoy consiguiendo hacer, que de nuevo enmudecí de verte feliz, callé para no arrastrarte con mi tortura, ni siquiera me atreví a convencerte de las veces que te mordería por volver a ser once, y me hiciste soñar con un último abrazo, que fue recreación del primero , aquel entre autobuses, entre tu perfume de mango, tu camisa a cuadros, tu maleta de lunares y como siempre tus pies y los míos temblando en el encuentro, lógico.

No hay comentarios:

Publicar un comentario