"Soy el perro verde"

sábado, 24 de mayo de 2014


Ahora que la noche lleva horas recién nacida,  me atrevo a confesarle que no dejo de echar de menos tus entradas en puntillas, y guardo tus gemidos en forma de pastilla debajo de mi lengua, porque mis huesos yacen abiertos y astillados sin tu presencia y gritan callarse a tus ojos oscurísimos que olvidaste en mi memoria y sólo saben de imaginarlos.

Hay una farola enfrente de mi ventana que se ha encendido con el ruido de tus murmullos y destella luces que me buscan, como cuando acaricias mi pelo en ese impulso tan tuyo, olvidándome de las guerras bajo cama de mis gafas sucias y tu guitarra mal afinada (todavía ensaño tus notas al aire, así sin guitarra) .  Sabes que sigo siendo niña, que nunca te diré "Buenas noches" porque odio que empiece la noche, el espectáculo de tu presencia en modo ausente, aquí en mis cuatro paredes. Porque contigo he descubierto el miedo, ese temor benigno de tropezar con tu acera, y no te diré ni desearé. Porque sólo sabré pintarte la lengua de tu y yo, y de yo y tu, en lo atemporal y adimensional. Por eso me muero de miedo, y agarro los bolis ya derretidos de tu puta belleza, para unirme los lunares más secretos y hacerte la noche, que te mira en secreto.

domingo, 11 de mayo de 2014


Y ya echo de menos tu voz de media noche, y no encontré manera alguna de guardarla y desesperé con cada minuto que amenazaba a despedida, porque anoche nos humedecimos de palabras prohibidas, y (i)m(ag)irarte con voz secreta fue la tortura y el placer que nos deja temblar a 107 kilómetros de distancia. Y sólo espero, no desesperarte más, porque he dejado que esta barbaridad coma de tu mano, alimentado el deseo de lo que no fue. Y creció al ritmo lento de los años que vivimos ajenos a la conexión de tu espalda y mis dedos, de tus pecas y mis lunares, porque te voy a querer siempre, hasta cuando no te escriba.

Me despido con el deseo de escucharte así de feliz en brazos ajenos, de dejarte ganar, astillando la realidad que pesa tanto que me destruye en once la gravedad, haciendo del aire tu huida. Y nunca pensé que las 00:29 llegarían a ser tan dulce como lo era tu forma de recogerte el pelo,(y de verdad, tendrías que escucharte reír así de bonito, anoche pensé que el 2014 se vestía de 2011) y hoy soñé tus labios como lo eran haciéndome los besos en carne viva, esos de cama. Y que poquito nos pudimos querer, y cuan grandes fueron nuestros corazones, que no dejan de echarse de menos, que se masturban desangrados de comprobar que siempre es siempre.



P.D: Hazte feliz a cada paso que tomes, y siempre que me necesites sólo pregunta ¿a las 5 molino?. Nunca te faltaré.

lunes, 5 de mayo de 2014


Recuerdo cuando mirabas noventa y nueve veces pensando que hacer conmigo, y yo te respondía mirándote cien veces con ojos de "Muérdeme el corazón y llévate la paz a tus dientes". 

P.D: Deja de llamar (aunque llevas tiempo sin hacerlo) si nunca vas a responderme.