"Soy el perro verde"

domingo, 11 de mayo de 2014


Y ya echo de menos tu voz de media noche, y no encontré manera alguna de guardarla y desesperé con cada minuto que amenazaba a despedida, porque anoche nos humedecimos de palabras prohibidas, y (i)m(ag)irarte con voz secreta fue la tortura y el placer que nos deja temblar a 107 kilómetros de distancia. Y sólo espero, no desesperarte más, porque he dejado que esta barbaridad coma de tu mano, alimentado el deseo de lo que no fue. Y creció al ritmo lento de los años que vivimos ajenos a la conexión de tu espalda y mis dedos, de tus pecas y mis lunares, porque te voy a querer siempre, hasta cuando no te escriba.

Me despido con el deseo de escucharte así de feliz en brazos ajenos, de dejarte ganar, astillando la realidad que pesa tanto que me destruye en once la gravedad, haciendo del aire tu huida. Y nunca pensé que las 00:29 llegarían a ser tan dulce como lo era tu forma de recogerte el pelo,(y de verdad, tendrías que escucharte reír así de bonito, anoche pensé que el 2014 se vestía de 2011) y hoy soñé tus labios como lo eran haciéndome los besos en carne viva, esos de cama. Y que poquito nos pudimos querer, y cuan grandes fueron nuestros corazones, que no dejan de echarse de menos, que se masturban desangrados de comprobar que siempre es siempre.



P.D: Hazte feliz a cada paso que tomes, y siempre que me necesites sólo pregunta ¿a las 5 molino?. Nunca te faltaré.

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